O cuchillo a la española. Empleada en las cubiertas de madera desde hace siglos (es fácil encontrarla en construcciones antiguas), es una opción estructural muy eficiente que permite salvar grandes luces con un volumen de material muy reducido. Se trata de una armadura triangular constituida por un conjunto de piezas de madera aserrada, unidas y dispuestas de tal forma que se reparten mecánica y estáticamente el peso del propio tejado y las sobrecargas como la presión del viento (a pesar de su aparente sencillez requiere un cálculo minucioso). Dado que la madera además posee unas propiedades mecánicas excepcionales, la cercha española estéticamente facilita grandes espacios diáfanos sin necesidad de colocar postes o pilares.